Wednesday, July 18, 2007

Para mi abuelo Pablo.

La manera en la que me tocaste fue profunda.
Eres un farol que indicaba los caminos al aprendizaje, al cumplimiento de las metas, a la dedicación.
Eres alguien a quien admirar por sus méritos, por sus acciones.
Seguiremos desacuerdo casi por completo en nuestra visión del universo, la mía joven, optimista; la tuya serie, realista.

Pero te agradezco infinitamente todo lo que hiciste, tu incansable esfuerzo por alcanzar la excelencia es el pilar sobre el cual se sientan las maravillas del mundo. Ese esfuerzo, que encarnaste y al que tu vida aún no cesa de aportar, es tanto más que satisfacer curiosidades; es la verdadera opus magnus de la vida en sí, desafiar las fronteras de lo asequible hasta mejorar la condición global.

Tu pusiste tu grano de arena en esta obra, que parece más bien una peña. Gracias!


Hablaba hace unos días (antes de que murieras) con papí sobre el cambio ambiental, y más ampliamente sobre el cambio de manera universal y lo que podría ser simplemente una aversión propiamente humana. Pero le respondí que tenemos una responsabilidad moral, como seres racionales y consientes, de ser arquitectos del cambio, en la medida que podríamos devenir algún beneficio universal (esa reacción es gracias a ti). Y este sólo me recuerda a Asimov (que descubrí te encantaba por igual) sobre las 4 leyes de la robótica, realmente son leyes universales, las más altas e imposibles alturas morales, que solo tienen sentido gracias a la segunda ley (de termodinámica). Punto en el que nunca logre expresarte mi posición satisfactoriamente.


Y nunca pude hablar como te escribo ahora, porque se anteponían siempre otras cosas, y el dialogo se diluía a charla o presentación, creo que tengo una idea de como me veías, y como veías al mundo y no sé si podría existir tu esfuerzo sin esa visión.

Con todo mi respeto, y mi cariño nunca te olvidaré abuelito!
Post a Comment