Wednesday, November 12, 2008

amor durazno

En un remoto confín de mi alma
sabia que tu amor aún era inocente;
dirigía tus acciones, tus encantos,
tus sorpresas y tu pensar.

En algún otoño ese amor entonces escoge.
Escoge perder su último pétalo
dejándonos con la memoria
de su florecida aroma,

o,
ya fecundada, encapucharse,
y ser cultivado como fruto,
durazno de un amor consciente.

No me esperaba que este otoño
se apartara entonces el último pétalo,
o que simplemente,
no se fecundara nuestra flor de vida;

y para mí, el invierno será largo y frío,
pero los pétalos derramados,
junto a las memorias y las lagrimas caídas,
dejan el suelo fértil para futuros amores.
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