Monday, November 20, 2006

poema 54

Sentir la llaga del corazón drenar el alma
que se va y deja el cuerpo que la ha herido.

Ver que solo queda el vacío inhabitable.
Un lugar donde la sangre se torna fría.

El cuerpo no se atreve a sanar,
ni tampoco a alimentarse.

Tan solo espera morir intentando
atrapar el alma que se le escapa.
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