Monday, November 20, 2006

poema 30

Tus viajes a través del espejo
hasta donde enfocan mis pupilas.
Ves en mi alma como has cambiado.
Ahora la alma no flota como tibia brisa sobre el mar;
esta hundida en algún océano.

Y estas allá con esa mirada que no es la mía;
ese silencio; alguna solemne sonrisa.
Como parece pesarte cada día.

Tu allá tan pesado, distante,
como es que acá me siento aún ligero,
atemporal, adimensional, amante
del mismo vendaval que de pronto huracán.

Y aún a través del cristal
me siento inhalado por ti,
consumido por aquellos lamentos
que hundirán el alma de aquí.

Por eso es mejor que no vuelvas más
a estas tierras a robar el recuerdo.
Porque te veo en mi pupila hoyo negro
y de seguro pronto romperás el espejo.
Post a Comment